-->
Por Dildo de Congost
http://blogs.putalocura.com/dildo/
¡Esta mujer, este pedazo de hembra humana que amenizó nuestras infancias, convirtiendo un instrumento tan triste y siniestro como el acordeón en la alegría de la huerta valenciana! “Los pajaritos fue un jit que arrasó España y, después, cuando ya estuvo quemado hasta en el último expositor de casetes de la última gasolinera de Despeñaperros, se convirtió en soniquete para máquinas tragaperras y hasta en tono de móvil. Pero, ¿quién es Maria Jesús? ¿De dónde salió? ¿Cómo fue el parto de los montes de una canción tan pegadiza como la de los pajaritos? ¿A qué se dedica ahora esta mujer de leyenda? Todas las respuestas en un paseo alucinante por la apasionante vida de una señora irrepetible.
UNA INFANCIA DURA
María Jesús Grados Ventura, más conocida como “Maria Jesús y su Acordeón, nació en Cáceres hace cincuentaypocas primaveras. A los 6 añitos, abandonó el secarral extremeño y se fue con su familia a la húmeda Valencia, donde empezó a tocar el acordeón por las playas para ayudar a sus padres y a sus numerosos hermanos a salir adelante. Los familiares de Maria Jesús eran pobres como ratas y pasaban más hambre que los perros del afilador, pero estaban unidos y, gracias a su esfuerzo, conseguían sobrevivir. Todo muy Dickens, pero con solazo levantino en lugar de bruma inglesa. La pequeña Maria Jesús aportaba su granito de arena a la hucha familiar recaudando monedas con su sonrisa y su pequeño acordeón, cautivando a los bañistas de la Malvarrosa y otras playas de basura blanca valenciana. Los playeros, tras oír sus precoces desarrollos instrumentales, le daban a la cría unas pesetas para que se fuera con la música a otra parte. Y es que el mundo no estaba preparado para el extraño sonido del acordeón de María Jesús. Todavía…

CON EL ACORDEÓN A CUESTAS
Inasequible al desaliento, una María Jesús ya adolescente emprende una gira por pueblos de España, compaginándola con las clases particulares de acordeón que le da su mentor, el gran Antonio Durá. Mientras sus padres se partían los cuernos trabajando y rezando (eran muy católicos) para salir del arroyo, María Jesús no dejaba de tocar allá donde iba con su inseparable acordeón.

Hasta que, a fuerza de tocar y sentir y escuchar al público (nació medio cieguita y, al ver poco, tenía hiperdesarrollados los demás sentidos) fue puliendo su estilo y adaptándolo a las tragaderas populares. Algo que sólo se consigue con tres cosas: trabajo, trabajo y trabajo. Y ahí estaba Maria Jesús, siempre de la zeca a la meca con el acordeón colgando. Tan inseparables eran esta joven y su instrumento, que su nombre artístico surgió con naturalidad, porque el Destino así lo quiso, porque no podía ser otro: MARÍA JESÚS Y SU ACORDEÓN. Pero María Jesús no podía pasarse la vida mendigando duros en chiringuitos. Así que probó suerte en la caja tonta. Y, como era guapa, simpática y sabía tocar el acordeón… le dieron cancha en la Televisión Española que, en aquellos años 70, estaba orquestada por gentes como Marisa Medina, José María Iñigo, Fernando Navarrete o el maestro Ibarbia.
EL BOOM DE LOS PAJARITOS
Así la cosa empezó a ir bien, pero no en demasía. María Jesús seguía ayudando a su familia y trabajando como una mula para llegar a fin de mes sin un real. Hasta que un día, sonó la flauta, o el acordeón, mejor dicho, y se obró el milagro. María Jesús andaba, como siempre, trasteando con su acordeón colgando cuando… se asomó a un balcón y escuchó unos pajaritos que debían ser Espíritus Santos porque, pía que te pía, pusieron en su cabeza una melodía arrebatadora, sencilla y tombolera, vale, pero arrebatadora al fin y al cabo. Ella empezó a tocar, su acordeón parecía estar vivo y le ayudaba a componerla y, como por arte de birlibirloque, brotaron de su boca un puñado de palabras que hilvanaban perfectamente con la melodía de su acordeón. Y la letra decía así, como todos sabéis:
“Pajaritos a bailar, cuando acabas de nacer tu colita has de mover. Para un pajarito ser, este baile has de bailar y a todo el mundo alegrar. El piquito has de mover y las plumas sacudir, la colita remover. Las rodillas doblarás, dos saltitos tu darás y volarás. Es día de fiesta, baila sin parar, vamos a volar tú y yo cruzando el cielo azul y el ancho mar. Pajaritos, a bailar, el más joven saltará, el mayor se moverá. No hemos terminado aún, bailaremos sin parar hasta la noche acabar…
Esta auténtica obra maestra de la lírica popular, contenía un mensaje de libertad y superación personal que, unido a una música pegadiza como un chicle Cheiw, cautivó a grandes y chicos. España, la España que no cabía en la Movida, necesitaba algo así. Y el sencillo baile que acompañó a esta canción fue uno de los más bailados de la historia de nuestro país, adelantándose al “Vogue de Madonna, sin ir más lejos. A partir de aquí, la locura: miles de casetes vendidas, actuaciones dentro y fuera de España… “Los pajaritos fue la canción del verano de 1981, año en el que también sonaron perlas como “Y sólo tú de Baccheli o “Larga vida al rock’n’roll de Barón Rojo. Fue también el año de “Verano Azul, el año en que triunfó otro astro del acordeón: Antonio Ferrandis “Chanquete, reverso tenebroso, triste y pedófilo de Maria Jesús.
EL MAYOR ESPECTÁCULO DEL MUNDO
Y, con la fama, llegó algo que María Jesús no había intuido ni en sus sueños más megalómanos: ¡El circo mundial! María Jesús pasó tres años tres siendo cabeza de cartel del circo cobrando bastante dinero… pero no todo el que ella merecía. Así que tras un regateo fallido con el dueño del circo, se quedó de patitas en la calle. ¿Qué más daba, si tenía al público en el bolsillo?
Durante esta época, la artista exprimió a tope la gallina de los huevos de oro: cientos de actuaciones en radio y tele, 38 discos y tres películas, aunque sólo la de “Los pajaritos (con Alfonso del Real, Antonio Garisa y Marisa Ponce) estuvo a la altura de su intéprete, si bien fracasó por estrenarse a destiempo, cuando el fenómeno “pajaritos empezaba a remitir.
LA ETAPA BENIDORM
Y la popularidad de Maria Jesús siguió menguando… porque todo tiene un límite y “Los pajaritos ya sonaban hasta en las máquinas tragaperras. La gente llegó a aborrecerlo, de tanto bailarlo, cantarlo y escucharlo. Y nuestra artista favorita sacó más discos que pasaron sin pena ni gloria y su contratación decayó… hasta que se dio cuenta que lo mejor era pasar página y buscar un sitio donde asentarse y tocar el acordeón sin sobresaltos. Y ese sitio sólo podía ser Benidorm. Si en Estados Unidos las superestrellas venidas a menos se instalan en las Vegas para hacer galas, aquí en España Benidorm ocupa esa función de reinserción de artistas crepusculares en hoteles y cafeterías selectas.
La cafetería Arenas, en concreto, albergó durante años una actuación diaria de esta gran dama del acordeón. Y así, con el pan asegurado y muchas vivencias en la mochila, a Maria Jesús sólo le quedaba escribir un libro. Y lo escribió. Con ayuda del eficaz plumilla vallisoletano Juan Julio de Abajo, María Jesús se vació en “Mi vida, una descarnada narración en primera persona en la que la diva de los pajaritos vomita sus grandezas y miserias con sonrojante sinceridad. Desde el hambre a la fama, es la historia de una mujer hecha a sí misma a golpe de acordeón. En un momento emocionante de estas memorias ejemplares, María Jesús afirma:
“He luchado desde los ocho años hasta alcanzar el éxito, dejándome la piel en el camino, en los escenarios, en los platós, en los estudios de grabación, en hoteles y cafeterías… ¿qué me queda por hacer?

Y, tras hacerse esta pregunta, decide que lo único que le queda por hacer es meterse en política. Y se mete. Hoy, además de María Jesús y su Acordeón, es concejala de Tercera Edad, Mujer y Urbanizaciones por el Partido Popular en el ayuntamiento de La Nucía (villa residencial a cuatro kilómetros de Benidorm). Su esfuerzo por dulcificar las vidas de ancianitos (a los que tan bien conoce de sus shows en asilos de Benidorm), mujeres (ya que ella es una) y acordeones, digo urbanizaciones (que ahí vive gente con dineros) es tan intenso como el que hacía de niña para ayudar a su familia. María Jesús sigue, pues, trabajando por la felicidad ajena. Porque ella goza más con la sonrisa de un solo anciano que con todos los millones que pueden sacarse de pelotazos inmobiliarios en plena zona turística.
CREPÚSCULO EN LA GRANJA
Los últimos episodios de la fascinante vida de María Jesus son la inauguración de su página web www.isein.es/mariajesus/ y su participación en el programa “La Granja. Pero la tele ha cambiado mucho desde los 80: ahora es una jungla. Total, que María Jesús, una mujer sensible y de lágrima fácil, a ratos lo pasó mal con la presión extrema del reality show, pero gracias a sus ojuelos rasgados y su acordeón se ganó el cariño del telespectador y quedó finalista. Pero eso es algo que los fans de María Jesús preferimos olvidar.
Ver a la mítica María Jesús compartiendo plató con Rappel, Susana Estrada o el hijo de Dyango es, no sé, como ver a Alaska en Dolce Vita. Sus admiradores preferimos quedarnos con la eterna imagen mariajesusesca: una mujer a un acordeón pegada canturreando feliz cual castañuela una cancioncilla inolvidable sobre la libertad y los pajaritos. Así salió en “Un dos tres. Y así permanecerá por siempre en las catacumbas de nuestra memoria catódica:
Abandona esta web si eres menor de edad : Web de contenido adulto (siguiendo la normativa especificada en la ICRA)
Aviso Legal : Contacto : Putalocura.com - Sexo Amateur, Porno Gratis © 2008 Madrid - Spain