Por Sergio Rubio
calistroempanao@hotmail.com
Me gusta sentirme como en un sueño (?) Viajo y me encuentro con mujeres exóticas con las que follo por dinero.
La tranca que se gasta tío Brandon es de las que asustan. Al margen de sus respetables dimensiones, este ariete hace honor a su apelativo (Iron) y cualquier fallo de cálculo puede causar estragos entre el colectivo de las felatrices. A medio camino entre la nueva y la vieja guardia, es el clásico semental que conforme se queda en paños menores se le catapulta el miembro, como si quitarse los gallumbos le pusiera cachondo.
En un guiño dirigido a entendidos y listillos del trivial, ha trabajado en ocasiones bajo el pseudónimo de Alek James Hidell, el mismo utilizado por Lee Harvey Oswald. Nacido el 14 de julio de 1968 en Alberta, Canadá, debutó en la película Bonfire Of The Panties (William Black, 1991) compartiendo fluidos con Ashley Nicole, la novia en aquel entonces de Sean Michaels. Pero su dedicación en exclusiva no se produjo hasta el año 1997 (en la entrevista que publicaremos próximamente sabremos lo que ocurrió en ese lapso de tiempo), engrosando las filas de un selecto grupo de actores/directores que encumbraron el género.
Sexo recio
Pero B.I. es mucho más que un imponente actor. Productor, director, empresario, infatigable en cualquiera de sus facetas, es capaz de realizar hasta 6 películas en un mes si se lo propone. No es ninguna exageración. En 1998 ¡intervino en más de 80 películas! Una mina.
Como director ha popularizado el gonzo de calidad, sobrepasando en ocasiones los límites alcanzados por el mismísimo padre de la criatura, el más burro de todos, el admirado/odiado Max Hardcore. Filma sin sofisticación, sin argumentos, el espectador tiene que asistir a un recital de sexo real situado en las antípodas de las producciones de Michael Ninn. Para él lo importante es que los contendientes se entreguen plenamente, no que se pasen varias horas de mete-saca rutinario. Como aficionado, me gusta ver a la gente haciendo el tipo de cosas que me gusta hacer a mi (?) El buen sexo siempre vende. No hay argucias. No hay modas ni tendencias.
Con la llegada del nuevo milenio se animó a situarse al otro lado de la cámara, alcanzando cierta notoriedad Slap Happy, una colección donde se abofeteaba a las actrices. La financié con mi propio dinero y traté de venderla a 35 compañías. De éstas la rechazaron 34. Por este tipo de prácticas se ha granjeado antipatías, y entre otras lindezas le tachan de misógeno para arriba. En una entrevista trató de tranquilizar a sus futuribles compañeras: Si eres una mujer que has escogido trabajar en estas series, y me tienes como compañero de reparto, prometo respetar tus limitaciones y realizar todo lo que te parezca bien.
Aquélla no fue una época fácil. Tuvo que superar la muerte de su padre que desconocía cómo se ganaba la vida su hijo. A Brandon le hubiese gustado contar con el visto bueno de su progenitor.
Todo un carácter
Se define como una persona con malas pulgas. En contra de la creencia popular, esta profesión es tan dura como el falo de Brandon, siendo habitual jornadas de hasta 6 horas. Cuando relaja la entrepierna se convierte en una persona de firmes convicciones, capaz de dejar la cámara para realizar labores de voluntariado para la ayuda a discapacitados, de mantener un estrecho contacto con los fans o de erigirse en uno de los baluartes más incisivos contra los gobernantes puritanos. La industria tiene miedo a mostrar las prácticas que los adultos realizan en sus casas.
Tiene una opinión bastante clara respecto al ?problema generado por la descarga de pornografía mediante programas p2p en internet. Como ocurre con el negocio musical, hemos de encontrar vías e incentivos para mantener una clientela fiel (?) Las cifras de ventas de I Love it Rough respaldan esta afirmación.
Sus musas predilectas varían según cuando se le pregunte. Hace unos años no dudaba en señalar a Temptress (¡no sabe ni na?!) y a T.J. Hart. Últimamente sus preferencias giran entorno a Belladonna, Julie Night, Tiffany Mynx, cada cual más salvaje que la otra. La última obsesión de Brandon aparece reflejada en la colección Ten Little Piggies, donde da rienda suelta a uno de sus fetichismos favoritos: Los pies de las mujeres.
¿Una nueva edad de oro? B.I. siempre ha sabido rodearse de gente competente. Junto a su colega Mark Wood realizó un montón de series de gran nivel (las longevas All About Ass, Teen Tryouts Audition, Try A Teen). Su caché subió muchos enteros tras firmar con la exquisita Platinum X, plataforma habitual de los gigantes Jewel De"Nyle, Michael Stefano, Steve Holmes, Manuel Ferrara? Desde un principio tuvo la certeza de haber subido al barco adecuado.
Previamente contribuyó al exitazo de Redlight. De aquella etapa no puede pasar inadvertido para los aficionados de muñeca fácil su periplo por los países del este donde rodó la extraordinaria Two In The Seat 2, culminada con uno de los primeros trabajos de la majestuosa Jane Darling. ¡Pedazo de escena!
Ha logrado una enorme reputación como director de bukkakes ejemplares (imprescindibles las sagas Baker"s Dozen, A Good Source Of Iron y la segunda entrega de Swallow My Pride), con permiso de los japos y de John Thomson, éstas pueden ser consideradas de las mejores del mundo.
¿Cabrán dentro de esa mente calenturienta nuevos experimentos sexuales? A mi no me cabe la menor duda.
Y recordar, podéis contribuir con vuestros soliloquios, pajillas mentales, preguntas y demás en nuestro foro pornófago.