La cara triste y amarga del deporte
La atleta no fue seleccionada para los Juegos Olímpicos y ahora folla para olvidar sus penas.
Tras años de intenso entrenamiento y mucho sacrificio, cientos de atletas están compitiendo estos días en los Juegos Olímpicos de Pekín. En todos ellos acaba habiendo siempre dos caras: la expresión de la victoria y de la felicidad absoluta entre los que terminan subiendo al podio a recoger su medalla, y la decepción y tristeza de los que no han conseguido su objetivo y tienen que volver a casa desilusionados y sin triunfos.
Pero no son estos últimos los deportistas que peor lo han pasado. Luego están los otros, los que también han pasado años entrenando como animales para llegar a Pekín y que, en el último momento, por el motivo que sea no han sido seleccionados y han tenido que quedarse en sus países entrenando.

Esta chica, sin ir más lejos, puso todo su empeño en ir con la selección de gimnasia rítmica a los juegos. Su flexibilidad y agilidad eran dignas de elogio, pero la competencia es dura y se quedó sin viaje a China. La pobre, que no paraba de llorar, pensó que lo mejor para olvidar sería ahogar sus penas en sexo y desde aquel día no para de demostrar sus dotes de gimnasta a los amantes que se lleva a la cama. Nuestra amiga nunca pasará a la historia del olimpismo, pero todos los que follan con ella le dan la medalla de oro de kamasutra.
















