La actriz que alimentó nuestras pajas
Hoy ya es vieja pelleja, pero durante mucho tiempo la prota de "El lago azul" fue una auténtica diosa.
Por Torbe
http://blogs.putalocura.com/torbe
Buf, hamijos, acabo de ver “El lago azul” y es brutal lo guapísima que era Brooke Shields. Un ángel era: qué carita, que ojazos, que cuerpecillo adolescente, uf, y sale medio en pelotas y follando y todo, me estoy poniendo malísimo. Un momento, que me hago un pajón castellano y vuelvo a seguir con el artículo.

¿Seguís ahí? OK. Os decía que Brooke Shields estaba buenísima en “El lago azul”. Pero acabo de meter su nombre en Google para ver más fotos de ella y he visto que a día de hoy está hecha un feto malayo. Vamos, que en lugar de la tía del lago azul parece una nativa de Torrelavega: arrugas, patas de gallo, papada, piel de naranja... Ay, dios, cuando veo estas cosas noto un pinchazo de melancolía: como pasa el tiempo y qué estropeadas deja a las personas humanas. No somos nadie…
A los tíos nos da más igual, porque somos feos de cojones, pero que una beldad como Brooke se convierta en un pellejo arrugado duele. Y por eso escribo este artículo: para que sepáis qué demonios le pasó a esta mujer desde su más tierna infancia hasta nuestros días.

Empecemos por el principio: Brooke Christa Shields nace en Nueva York en 1965: sus viejos eran un ejecutivo de la marca de potingues Revlon y una top model, así que Brooke mamó esto de la moda, lo llevaba en la sangre y sólo podía ser una tía buena. De hecho, empezó a currar a la tierna edad de ¡11 meses! (posando para varios anuncios del detergente pijo Ivory Show) batiendo uno de los records mundiales de precocidad laboral. Total, que su madre se convirtió en su manager y a los 12 años Brooke ya era una precoz modelo con un carrerón a sus espaldas.

Ya curtida en el mundo de los anuncios, Brooke entró en el mundo del cine por la puerta… de atrás: hizo de niña muerta en “El rostro de la muerte”, una peli en la que ya saltaba a la vista su carita de diosa. Su siguiente peli fue su primer campanazo: con sólo 13 añitos hizo de puta infantil en “La pequeña”, una peli de culto para pedófilos y puteros por igual. La madre de Brooke, Teri, dejó que el director filmara a su hija en bolas a cambio de que la dejara estar presente, para asegurarse que a ningún cámara se le fuera la mano con la cría. He aquí un cacho de la peli, que alguien ha colgado entera en Youtube, aunque quitando las partes más cerdas:
Después de este primer éxito, que dejó clara sus dotes carnales y actorales, la cría recibió un montón de encargos de tele y cine, que su mamá iba administrándole para que no descuidara los estudios. Lo cierto es que Brooke iba creciendo y cada vez estaba más rica, sobre todo porque había pegado el estirón y le habían salido un par de deliciosas tetillas: a los 15 añitos era ya una auténtica diosa. Algún productor le echó el ojo y ¡zas! la metió a rodar “El lago azul” (1980), una peli que la lanzó directamente a la fama y la convirtió en carne de pajón castellano.
La peli fue un clásico de los 80 que todos hemos visto alguna vez y, como sabréis, cuenta la historia de un niño y una niña que, tras naufragar su barco, se quedan tirados en una isla desierta y, al llegar a la adolescencia, descubren las mieles del sexo y el amor. Una buena excusa para enseñarnos los cuerpos en bolas de los protagonistas: Brooke y un efebo rubio llamado Christopher Atkins. La peli es bonita y romántica, pero también sale mucha carnaza, contentando por igual a chavalas y pajeros. El trailer ya es un rato morboso, qué carita, la virgen:
Y si he dicho antes “la virgen” no es por casualidad: Brooke anunció desde el instante que saltó a la fama que ella pasaba del sexo sin amor y que iría virgen al matrimonio. Esto le quitó mucho público, ya que los tíos se imaginaban que sería una calientapollas del 15. Por eso, acabó siendo novia-amiga de Michael Jackson durante una temporada: al fin y al cabo, por muy feo que fuera Jacko, los dos tenían en común un par de cosas importantes: habían sido niños prodigio y pasaban de follar.

Pero, sintiéndolo mucho, por muy guapa que fuera Brooke, no destacaba precisamente por sus dotes como actriz. Así que, tras hacer varias pelis romanticonas que pasaron con más pena que gloria, volvió a sus orígenes como modelo y ahí sí, triunfó como una de las teenagers con poca teta de Calvin Klein, cosa que le dio un nuevo empujón como famosa y actriz todoterreno… En la cumbre de su fama, hasta se hizo una muñeca con su jeta!
Así, pasó los años 80 haciendo un montón de modeleo y papeles de “cara bonita” en películas tan chorras como “La reina de los diamantes”, “Los locos de Cannonball 3”, “La disparatada parada de los monstruos” o “Un atraco casi perfecto”. También tuvo que aceptar papeles alimenticios en telecomedias, documentales y telefilmes donde parecía funcionar mejor que en cine, aunque fuera haciendo bulto como vieja gloria.
La vida personal de Brooke tampoco fue muy exitosa que digamos: durante 15 años la persiguió y aterrorizó un fan acosador hasta que, en el año 2000, fue detenido y le pusieron una orden de alejamiento. La vida amorosa de la chica tampoco ha sido pa tirar cohetes: salió con famosetes como Liam Neeson, John F. Kennedy hijo Dean Cain, pero todos la dejaban en la cuneta cuando se daban cuenta que ella era una estrecha y no catarían conejo. La tía sólo follaba después de pasar por el altar, y así lo hizo con el tenista Andre Agassi, un matrimonio que duró dos años.

Ahora, Brooke está casada con el guionista de la tele Chris Henchy y la pobre va de depresión en depresión. Ha tenido varios hijos y, tras cada parto, se ve obligada a atiborrarse a pastillas antidepresivas para levantar cabeza. Por un lado, el instinto maternal la obliga a parir como coneja, y por otro ve como tras cada parto y tras cada año su cuerpo se va haciendo más viejo, arrugado y estriado, muy a pesar de las visitas al cirujano plástico.
Las revistas del corazón, que son muy cabronas, no dejan de perseguir a la pobre Brooke cuarentona y de compararla con el ángel que fue. Es lo malo de las caras bonitas: que llega un día en el que se convierten en feas… y entonces llega el descalabro. En fin, es ley de vida, quedémonos con esta colección de imágenes de la Brooke cuando aún era joven y guapa y hagámonos otro pajote a su salud: