Experiencias reales
No es lo mismo vivir en casa de tus padres que vivir en un piso compartido... no es lo mismo
Articulo publicado en la revista NEO2. abril 2000
No es lo mismo vivir en casa de tus padres que vivir en un piso compartido... no es lo mismo.
Un problema que está causando que esta sociedad esté cambiando hacia el conservadurismo y a que "la familia permanezca unida" a costa de los padres, es el problema de la vivienda. Hoy en día, hay un tanto por ciento elevadísimo de jóvenes que no se independizan de sus casas. ¿Razones?: que no hay trabajo para ganarse el pan y poder pagar a los bancos un piso.

Los políticos se han salido con la suya y han hecho que la vivienda sea lo más caro para el ciudadano medio.
Una de las soluciones es el alquiler; en Europa funciona muy bien ya que los alquileres son bajos y todo el mundo vive en apartamentos; en cambio, en este bendito país sale casi parecido comprar que alquilar, por lo que la mayoría tira por la compra.
Meterse en un piso supone estar pagando mes a mes un dinero que a muchas personas resulta excesivo. Para eso has de tener una nómina, es decir, un trabajo fijo. También, cómo no, un pedazo aval que como no te lo den tus padres, a ver quién es el majete que te lo da. Y ya para colofón está la "entrada".
Billetes y más billetes. ¿Alguien dijo que todo español tiene derecho a una vivienda digna?.
La sangría económica que supone un piso está pensada principalmente para que nos veamos en la necesidad de tener un trabajo y poder así seguir "participando" en esta sociedad, pagando y haciendo que los mismos se enriquezcan más y más.

Bien, veamos el panorama: somos jóvenes, sin pelas -la mayoría estudiantes o buscadores de su primer empleo- y queremos independizarnos o buscar un piso porque estamos fuera de nuestra ciudad.
Lo primero que hay que hacer es ir a las facultades y universidades a mirar los infinitos anuncios del tipo "se busca chico-a para compartir piso" o similares.
El tipo de letra y su mensaje suelen transmitir qué nos vamos a encontrar. Es aconsejable nunca hacerse ilusiones; los pisos de estudiantes suelen ser una mierda, a no ser que se especifiquen los complementos y el precio. Aún así, el panorama es bastante desolador.
Abundan agencias fantasma que ponen anuncios-pisos-chollo. Llamas y te dicen que te pases por allí. Una vez allí te enseñan mas chollos y te dicen que si les pagas 15.000 ptas o más, te enseñan esos pisos. Pagas y te dan una lista. Cuando llegas, muchos ya están pillados. Este suele ser un timo legal, es decir, nadie hace nada para erradicarlo.

Pero vayamos al tema. Yo he tenido la desgracia de pasar por verdaderos viacrucis en pisos compartidos, así como grandes alegrías. Vivo en ellos desde hace 12 años y me he encontrado con todo tipo de personaje animado y hasta inanimado.
Lo primero que hay que tener en cuenta es el casero o casera. Los hay de todo tipo, a mí me tocó un tipo solitario que entraba en casa sin llamar y que se apoltronaba en mi habitación a hablar horas. No sabía cómo botarle de ahí y que me dejara solo. Una vez, el cabrón entró tan sigilosamente que al abrir la puerta me pilló haciéndome una gayola. Ahí sí que le dije que llamara antes de entrar. Pero esto, queridos niños, no lo sabía yo. No sabía que los caseros no tienen por qué entrar en tu nueva casa cuando te la han alquilado a ti.
Si, si, pero...¿cuánto cuesta un piso alquilado?
Depende de las personas que lo habiten y el tipo de contrato al que llegues.
Si vives solo prepárate a pagar 60 verdes como nada. Por eso se comparte piso, para que entre varios se llegue a esa cifra, o a mayores.
Oh el amor, que entra por la ventana...¿Quién no ha tenido alguna vez algún rollo con su compañera de piso?...pues servidor. Oía por ahí que era la cosa más fácil del mundo y que mucha gente los tenía con sus compañeras de piso pero ya ves, siempre deseando algo de eso y nunca ocurrió. Aunque a decir verdad, estuve en más de una ocasión cercano a realizar el acto. Con una chica que su novio era marinero y que solía irse a navegar durante meses, me solía quedar en su cama charlando de noche, y alguna vez las distancias fueron realmente cortas, pero siempre faltó ese toque, ese "dar el salto"... en fin.
Con otra que vino a ver un piso nos hicimos amigos y estuvimos viéndonos durante meses pero al final no pasó nada. Los rollos en un mismo piso tienen un inconveniente: la ruptura. Aguantar a tu ex en el mismo piso puede ser el horror.

Lo que sí es el horror es convivir con un drogata. Dos drogatas he tenido en mi haber y los dos vinieron seguidos. Para volverse loco. Cuando digo drogatas no estoy hablando de porritos, no. Hablo de chutarse por la vena. Uno, el primer día me pidió tres talegos porque le habían puesto una multa al coche y se lo llevaba la grúa. Se los di y al de unos días hablando con mi otro compañero de piso, me dijo que a él también le había ido con la misma historia. Al día siguiente nos viene la vecina diciéndonos que le había ido con lo mismo.
Y ya al cuarto día le vi por la ventana cómo iba con su tele a venderla al bar de enfrente. Más tarde me pide 35.000 ptas para una historia superimportante de no sé qué y yo se las doy. Por supuesto se las di cuando no sabía de qué iba todo, no después. Me costó lo suyo pero al final me lo devolvió aunque las pasé realmente putas.
Este se fue rapidín, no duró una semana, pero el que vino después aguantó más. Era muy educado y eso ya me hacía sospechar.
En una de éstas le solté que parecía que había estado en "Proyecto Hombre" dado el superbuenrollito con el que siempre se dirigía a mí. El tío se me quedó como flipado y me soltó "¿se nota mucho?".
Me lo tomé a broma pero más tarde pude darme cuenta que de broma nada, monada. Unas minúsculas gotas de sangre en el lavabo siguieron haciéndome sospechar. Que se pusiera a las 3 de la madrugada a limpiar la cocina y que perdiera tardes enteras de su curre para estar metido en su habitación también era mosqueante. Y llegó el día. Yo venía con unos amigos de la calle y al entrar pasé delante de su habitación. Tenía la tele a todo volumen, me acerqué a saludar y le vi sobre el sofá tirado metiéndose por la vena. Mis amigos también lo vieron y todos quedamos estupefactos. El casero se encargó de echarle porque además no pagaba el piso. Aún me acuerdo de la cara que se le quedó al encargado de un "Alquiler de televisiones" cuando vino a retirar la tele que el yonky ya se la había fundido en droga. -Yo no sé nada, sólo sé que se ha ido con todo y no ha dicho dónde- dije yo.

Casi me la hace pagar a mi el julai este...
Y ya que vamos de malos rollos, ¿por qué no hablar de los enamorados de lo ajeno? Si, hombre, de aquellos que dicen quiero esto y se lo llevan.
Un verano que me fui a trabajar a Mallorca y al volver me encontré con mi habitación vacía. Un "compañero" de piso, grandísimo hijoputa que apenas conocía, aprovechó mi ausencia para llevarse todas mis pertenencias: la chupa de cuero, libros, comics, material de dibujo, carretes de fotos, revistas y todo lo que vio de valor. Para colmo, todo lo metió en una bolsa de viaje acojonante que era mía y la cual también se llevó.
Aún no he dado con él pero por lo menos estuve sin pagar el alquiler casi un año tras el acuerdo al que llegué con el casero por no denunciarlo a la poli. Aún sigo sin saber por qué no quiso denunciarlo a la poli cuando precisamente él era poli...
Si has tenido la desgracia de que te roben, bueno, te roban y ya está...pero...¿qué ocurre cuando tu compañero de piso es un enfermo mental..y peligroso?
Me tocó convivir con un par de ellos. La nota común dominante es que se meten en su habitación y no se oye nada, nadie sabe si están vivos o muertos. No comen, no duermen...son como zombies vivientes. Apenas se duchan y no suelen hablar nada. Salvo excepciones...
Hubo una vez un sujeto que se pasaba todo el día en su habitación. Nunca se lavaba los dientes, que los tapaba tras su frondosa barba. Yo por entonces tenía un gato, el bendito solía escaparse sobre las 4 de la madrugada de su redil e iba a la puerta del loco a maullar. El loco solía devolver el bicho a mi cuarto, pero en una de estas, coge el gato, rompe el cristal de mi habitación-ya que no podía entrar de otra manera-, lo lanza dentro, cayendo sobre el suelo lleno de cristales y vociferando -"ahí tienes a tu puto gato!!".
Todo esto a las 5 de la mañana tras haber aporreado antes mi puerta durante media hora como si alguien quisiera matarme. Nunca he pasado tanto miedo porque no sabía quién estaba al otro lado de la puerta y abrirla me producía verdadero pánico.

Fotos del antiguo piso de Torbe
Entre otras rarezas de este inadaptado social, tuve que aguantar sus broncas si dejabas la tapa del water sin bajar o si usabas su sartén o sus cubiertos.
Compraba siempre lo suyo y vivía alejado del ambiente del piso, metido en su habitación viendo su tele, cocinando su comida, comprando su pan, etc. Un día que llegó a desconectar el portero automático porque su sonido le perturbaba. Me di cuenta una semana más tarde cuando noté que nadie me llamaba a casa.
Y ya para terminar, no quiero decir que suela ocurrir, pero a mí me pasó una vez estando en un piso compartido, que me dijeron que iban a esconder a un etarra allí, así que tuve que irme a otro lado. Me dijeron que no dijera nada. Fue hace 8 años o más...y no he dicho nada...todavía.